Guía · camino 3 de 4

Renta sin cargas

Tienes la propiedad y los medios. Lo que no tienes es ganas de lidiar con nadie.

Esta guía no va de ganar más. Va de que el ingreso llegue sin que tú te ocupes. Cinco preguntas, en orden.

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Significa que la renta entra y tú no estás pendiente. Ni de la llave, ni del caño que gotea, ni de si el vecino se quejó.

Te lo digo derecho, porque es lo honesto: el riesgo con la gente nunca es cero. Nadie te lo puede prometer. Lo que sí se hace es evaluarlo y reducirlo, con filtro, con reglas escritas y con protocolo. La diferencia entre una renta tranquila y una pesadilla no es la suerte. Es el orden que pusiste antes de entregar la llave.

Y hay una ventaja que tienes y no estás usando: no tienes apuro. Quien necesita el dinero este mes acepta al primero que aparece. Tú puedes esperar al que acepte tus condiciones. La paciencia es tu mejor filtro.

El inquilino acepta todas las reglas, o no entra. No hay versión intermedia.

Escríbelos antes de publicar el aviso, no después de conocer al interesado. Y que figuren en el contrato desde el día uno, aunque te parezca exagerado.

  • Uso del inmueble. Quiénes viven ahí, con nombre. Nada de sumar personas después.
  • Visitas, ruido y mascotas. Lo que aceptas y lo que no.
  • Servicios. Quién paga qué y cómo se acredita cada mes.
  • Daños. Quién responde, con qué plazo, y de dónde sale el dinero.
  • Acceso para mantenimiento. Con aviso previo, y sin que sea una discusión cada vez.
  • Fecha de pago. Una sola, y qué pasa si no llega.

La tentación es complacer para que no se vaya, o para evitar un problema hoy. Ese es justo el momento en que se arma el problema de mañana.

El error más caro que veo es hacer sin conocimiento. Querer ganar sin declarar. Cerrar sin contrato. Confiar porque la persona es cercana, o porque aparenta ser buena gente. Eso pasa factura, siempre.

Cómo leer de verdad un reporte de riesgo

  • Mira cómo gestiona sus deudas. El tipo de crédito te dice su capacidad. El comportamiento de pago te dice quién es.
  • Mira cuán endeudada está. Alguien en rojo, o con problemas en las dos centrales, no te muestra un impago suelto. Te muestra una forma de manejarse.
  • Distingue el caso puntual. Hay deudas que no resolvió porque no pudo, o porque no le convenía. El resto del reporte te dice si es la excepción o la norma.
  • El garante viene después. Da soporte, y no reemplaza evaluar a quien va a vivir ahí.

La conversación de quince minutos

Antes de firmar, habla con la persona. La que llega quejándose de su casero anterior, de sus vecinos y del edificio, va a hacer lo mismo contigo. Escúchala y decide con eso.

Siempre: contrato con inventario fotografiado y firmado por los dos, garantía de un mes como mínimo y de dos si entregas amoblado, y cerradura con código para cambiar la clave entre inquilinos.

Si entregas amoblado, lo que entra en juego no es solo la renta. Son tus cosas.

  • Inventario fotografiado. Cada mueble, cada electrodoméstico, con foto y estado. Firmado por los dos. Sin esto, la garantía no sirve de nada.
  • Garantía por mobiliario. Dos meses cuando entregas amoblado. Uno es para vacío.
  • Cerradura con código. Cambias la clave entre inquilinos. Se acabó el tema de las copias.
  • Protocolo de mantenimiento. Y aquí está lo que casi nadie escribe: qué se revisa, cada cuánto, quién avisa y quién paga. Con una persona de confianza asignada, para que el inquilino no te llame a ti.

Ese protocolo es lo que convierte la renta en algo que corre sin ti. Sin él, cada gotera vuelve a tu teléfono.

Menos de los que crees. Marca lo que ya tienes resuelto.

Si rentas
Renta de primera categoría, sobre el alquiler de cada mes
5%
Si vendes
Renta de segunda categoría, sobre la ganancia, no sobre el precio
5%

La renta anual declarada no baja del 6% del autovalúo. Y si el inquilino asume el predial o los arbitrios, ese monto también es renta gravada.

Si tu inquilino es extranjero, tienes una obligación más. Hay que registrarlo ante Migraciones, con sus datos y las fechas desde cuándo y hasta cuándo ocupa. No hacerlo tiene multa. Es el punto que más se pasa por alto.

Tu paso de esta semana

Uno solo. Escribe tu lista de no negociables. Media hoja. Es el documento que va a filtrar a todos los que vengan después, y el que te va a evitar los malos momentos.

Si quieres que armemos juntas el contrato, el inventario y el protocolo de mantenimiento para tu caso, ahí entra la asesoría.

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Anni Córdova · parte de BREXD®, red de expertos en bienes raíces
Guía orientativa. No reemplaza la evaluación de tu caso ni asesoría tributaria o legal.
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