Guía de venta

Antes de vender

Estás pensando en vender. Antes de decidir, mira todo lo que te deja quedarte con tu casa. Vender es la última puerta, no la primera.

En orden. Primero comparas, luego ves lo que implica dejar tu casa, las opciones para quedarte con ella y, si aún aplica, el checklist para vender.

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Pon las dos opciones lado a lado antes de decidir.

Si vendesSi te quedas y la haces rentar
Dinero
Recibes un monto de una vez.Recibes una renta cada mes.
Gastos
Siguen en tu nuevo lugar: mantenimiento, cuota y arbitrios.Siguen, pero la renta los cubre.
Trabajo
Te liberas de administrar esta casa.La administras tú o lo delegas.
Tu activo
Se va, y con él la renta de mañana.Sigue siendo tuyo y suma valor con el tiempo.
Impuestos
5% de la ganancia, si te toca pagar. Lo ves en el Paso 5.Declaras tu renta: 5% de lo que cobras.
Si cambias de idea
No hay vuelta atrás.Puedes vender después.
Tu familia
El dinero se gasta.La propiedad queda para los tuyos.

Pregúntate una más. Si tuvieras el dinero o la ayuda por otro lado, ¿igual venderías? Si la respuesta es no, tu problema no es la casa. Y tiene más de una salida.

Eso que quizás hoy no estás evaluando. Vender parece que resuelve, pero abre gastos y pérdidas nuevas. Míralas antes, no después.

  • ¿El monto te alcanza? Para comprar donde de verdad quieres vivir, no en cualquier lado. Si no alcanza, quedas corta.
  • Gastos fijos nuevos. Un depa trae mantenimiento, cuota de edificio y arbitrios cada mes. Hoy quizás no los pagas.
  • Vecinos y reglas. Horarios, ruidos, normas. Menos libertad que en tu casa.
  • Ubicación y comodidad. Más chico puede ser más incómodo, más lejos, o quitarte usos que hoy tienes.
  • Te quedas sin renta de respaldo. Vendida la casa, ya no hay ingreso ni activo que te sostenga si algo cambia.
  • El seguro para los tuyos. Una propiedad es lo que le dejas a tu familia. Vendida y gastada, eso también se va.

Si te mudas, suma todos esos costos del mediano y largo plazo. ¿Mejoran tu situación, o la complican?

Casi siempre hay forma de resolver lo que te pesa sin soltar tu casa. Míralas en orden.

  • Rentar una parte y que la casa se pague sola. Si tienes un piso, un cuarto o la azotea sin usar, esa renta cubre los gastos que hoy te pesan. Muchas veces se empieza aun sin tener todos los papeles listos.
  • Un préstamo con respaldo. Con la renta que ya produce, o con el inmueble como garantía. Consigues el monto y conservas el activo.
  • Ampliar tu plazo. Si ya tienes un crédito, refinanciar y estirar el plazo baja la cuota y libera aire cada mes.
  • Un plan con un inversor. Alguien pone capital y tú pones la propiedad, con un acuerdo claro y por un tiempo. Recibes sin vender.
  • Ordenar tus papeles. A veces lo que traba no es vender, es un poder o una partida. Resolverlo te abre la renta o el préstamo.
  • Rentar todo y mudarte. Alquilas tu casa entera, con esa renta cubres un espacio más cómodo, y tu activo sigue tuyo.

Esta cuenta le cambia la decisión a mucha gente. Pon tu precio de venta y la renta mensual que conseguirías.

Rentar contra vender

—Llena los dos campos y te digo cuántos años de renta equivalen a tu precio de venta.

Al vender pierdes el activo, y con él la renta de mañana. Al rentar no pierdes la opción de vender después.

O entrégala completa, sin venderla

Casi nadie la considera. Entregar tu casa completa a alguien que la opere, por un tiempo, de forma segura.

  • A un inversor. Hay inversores que buscan casas grandes justo así, para dividirlas y rentarlas. Recibes un monto mensual fijo y no ves un inquilino en tu vida.
  • A una empresa. Contrato corporativo, un solo interlocutor, pagos puntuales y contratos largos.
  • Con un socio que invierte y construye. Él pone la obra, tú pones la propiedad, y se reparte. Aquí conviene independizar antes, para no arriesgar tu piso por un conflicto en lo que se construya arriba.

En las tres, lo mismo decide el resultado: quién es la contraparte, qué dice el contrato y qué pasa si incumple. Revísalos con la misma dureza que a un inquilino.

¿No entregarías tu casa a otro por miedo, o porque no sabías que se podía? Si supieras cómo hacerlo seguro, ¿cambiarías de idea?

Si igual decides vender, esto va primero. Las ventas se caen por documentos, casi nunca por precio. Marca lo que ya tienes.

Marca cada punto y aquí te digo si tus papeles están listos para vender.

Aquí está el error que veo repetirse. La gente cuenta con el adelanto del comprador para pagar sus impuestos y sus deudas. Hoy te deja parada a mitad de camino, porque sin la carta de no adeudo la notaría no inicia nada.

Ten el dinero de tus deudas resuelto antes de firmar. No después.

Impuesto por vender, sobre la ganancia, no sobre el precio5%
Ganancia = precio de venta menos tu costo de compra actualizado con el factor ICM

Actualiza tu costo de compra. No restas lo que pagaste tal cual. Lo multiplicas por el factor de corrección monetaria (ICM) del mes y año en que adquiriste. El MEF publica esos factores cada mes. Con la inflación tu costo sube, tu ganancia baja y pagas menos impuesto. Casi nadie lo aplica.

  • Qué fecha vale. La del documento con fecha cierta con el que compraste: la escritura pública o un contrato con fecha cierta. Una minuta privada sin fecha cierta no basta. La inscripción en SUNARP cuenta cuando no hay otro documento anterior.
  • Suma tus mejoras. Las obras que hiciste y sustentas con comprobantes también forman parte de tu costo.
  • Vale igual para todo. Terrenos, casas, departamentos y oficinas se calculan de la misma forma.
  • Si la heredaste o te la donaron antes del 1 de agosto de 2012. Tu costo es el autoavalúo de ese año, actualizado con el ICM.
  • Si la heredaste o te la donaron desde el 1 de agosto de 2012. Tu costo es cero, salvo que pruebes con documentos cuánto pagó quien te la dejó. Sin ese papel pagas 5% sobre casi todo el precio. Busca esa minuta antes de vender.
  • La fecha en una herencia. Sin testamento, vale la fecha de la declaratoria de herederos. Con testamento, la fecha en que se inscribió en Registros Públicos. No la fecha del fallecimiento.
  • Si vendes derechos de posesión y no la propiedad. Las reglas son otras y el impuesto cambia según el caso. Revísalo antes de poner precio.
  • La notaría verifica, no calcula. Pagas en SUNAT con el Formulario Virtual 1665 y llevas la constancia antes de firmar la escritura. La notaría observa tu cálculo si el costo o la fecha no tienen documento, o si usaste el factor de otro mes. Con todo sustentado, el ICM lo respalda la Ley del Impuesto a la Renta.

Tu impuesto estimado

—Llena los tres campos y te digo cuánto pagarías, con y sin el factor ICM.

No pagas si el inmueble fue tu casa habitación por dos años o más y no lo dedicaste a comercio, oficina o depósito. Tampoco si lo adquiriste antes del 1 de enero de 2004 y lo acreditas con un documento de fecha cierta.

Ojo: vender tres o más inmuebles en un mismo año te convierte en habitual y pasa a tercera categoría, con otras tasas.

La mayoría cree que paga 5% del precio total. Es 5% de la ganancia. La diferencia entre las dos cifras cambia toda la decisión.

Tu paso de esta semana

Uno solo. Baja tu copia literal en SUNARP y compara nombre y dirección contra tu predial y tus recibos. Ahí aparece el 80% de los problemas que detienen una venta, y se arreglan con tiempo, nunca con apuro.

Si quieres que revisemos tu caso, el precio real de tu zona y cuál camino te conviene, cuéntame esto y seguimos por WhatsApp.

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Anni Córdova · parte de BREXD®, red de expertos en bienes raíces
Guía orientativa. No reemplaza la evaluación de tu caso ni asesoría tributaria o legal.
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